
Tras conseguir la mejor marca de victorias en la segunda mitad de la temporada, los Lakers se sumergen en las oscuras aguas de la derrota. Parece que los angelinos ya han apagado las luces del Staples Center y se han ido de vacaciones. Cinco derrotas consecutivas al final de la temporada no son aceptables en un equipo que aspira a todo y es el vigente campeón. En las lineas que siguen, os contare las consecuencias de este récord negativo e intentare explicar “el Como” y “el porqué” de este fracaso.
La principal y mayor consecuencia que van a sufrir los californianos, es la pérdida del factor campo. Los Lakers llegaron a colocarse a tan solo una victoria de liderar la liga, pero una semana y 5 derrotas después, eso se torna imposible. Los de púrpura y oro han perdido la ventaja de campo en una hipotética final contra cualquiera de los perros grandes del Este y han de luchar por mantener su segunda plaza en el Oeste. Después, lo apretados que están los últimos tres puestos de post-session en el Oeste, hacen que los Lakers no puedan conocer su rival hasta el último partido. La última consecuencia, la veremos en primera ronda de Play-off. Cualquiera de los posibles rivales de la Fiebre Amarilla llegarán con una dinámica ganadora y con muchas ganas de hacerles pasar un mal rato. Por el contrario los californianos llegaran con los plomos fundidos.
Ahora viene lo complicado, explicar “el Cómo y el Porqué”. Así, en esta difícil tarea, recurriré a las estadísticas para intentar comprender este “expediente X”. Si nos fijamos en los números particulares de las estrellas de los Lakers, vemos que no hay una gran diferencia en estos últimos 5 partidos. Por ello nos hemos de centrar en los números globales del equipo. El principal síntoma y la mayor clave de este apagón, aparece reflejado en el porcentaje de tiro. Si en las victorias los angelinos promediaban un 46,6% en 81 tiros, en las derrotas bajan hasta el 41,2% en 82 lanzamientos por noche. En cambio sus rivales realizan más tiros y con mayor acierto, esto se traduce en una relajación defensiva por parte de los Lakers, permitiendo lanzamientos cómodos al equipo contrario. Tan bien se ha visto afectado el juego colectivo del equipo, reflejando un mayor nerviosismo en ataque, puesto que el numero de asistencias del equipo sea reducido en 4 asistencias menos por noche. En definitiva ahora los californianos reciben 10 puntos mas por encuentro y anotan 8 menos por partido. ¡Difícil ganar así!
A la hora de explicar “el porqué”, seré bueno y achacare esta serie de derrotas al cansancio del equipo. No hemos de olvidar que la Fiebre Amarilla lleva tres temporadas consecutivas jugando mas de 100 partidos. Aunque también podríamos especular un poco, diciendo que los Lakers se están echando una pequeña siesta para recuperar fuerzas antes de Play-off. Estando Phil Jackson al mando todo puede ser.
P.D: No se pierdan mi próximo post; “El último truco de magia” donde repaso la carrera de Phil Jackson en los banquillos.
Tranquilos esto no volverá a pasar. Han contratado a Mike Brown como nueva niñera del vestuario de los Lakers.
ResponderSuprimir