9 de junio de 2011

Factor Sada contra efecto Miribilla

Empiezan las finales del baloncesto de verdad, el que a mí me gusta, el de la mejor liga de Europa, y dos invitados inesperados del play-off parten con papel protagonista en cada uno de los bloques. Ese baloncesto de verdad del que hablo, el táctico, el de la defensa intensa, el del contraataque con pase y el de la circulación de balón lo ejemplifica un hombre mejor que nadie.
Ejemplo de jugador denostado por rivales que en realidad lloran por no tenerlo en su equipo, Víctor Sada ha abierto muchas bocas de admiración este año y cerrado otras tantas de dudas y críticas. El betulense ha estado en los momentos clave, en un año que aun siendo muy bueno, no ha sido el mejor en el Palau. Las lesiones sucesivas de hombres del quinteto como Mickeal y Navarro han hecho más necesaria su presencia, la de un hombre de la casa que tira del equipo cuando más falta hace.

El base se salió durante toda la Copa y se despidió con una final que habrían firmado muchos otros jugadores de renombre, como un decepcionante Sergio Rodríguez, sin ir más lejos. Su intensa defensa y su capacidad para coger balones calientes le han dado la posición de base principal del equipo, por encima de un Rubio que ya levanta el vuelo hacia Minnesota tras un año medio bueno y uno medio malo, y un Lakovic que se ha quedado de tercer base del equipo.

No es ni mucho menos descabellado en estas condiciones (promediando casi 4 asistencias por partido en play-off en unos 25 minutos por partido) irle reservando a Sada plaza en la Selección. Ese puesto deberá acabar de ganárselo frente a los 'Men in Black'. Unos MIB a la bilbaína, fuertes, aguerridos, peleones y muy muy cachondos, que disfrutan mucho jugando al basket.
Grata sorpresa de este año son los primeros frutos de la inversión de Savovic, que no ha apostado por mega- cracks, sino por hombres de equipo muy jugones. Y con una cancha... ¡qué cancha! No se puede alcanzar mayor ratio de intensidad por metro cúbico en los apenas 9000 asientos del Bilbao Arena, un ejemplo de pabellón pensado para el deporte. Gradas no muy altas pero muy verticales y que están muy encima del parqué, en un enclave de lujo y en un ejemplo de arquitectura 'verde', insuflan aire a unos jugadores muy comprometidos con la causa.

Todos nos planteamos dónde queda el techo de este equipo que se cargó, primero a un top 8 y luego a un top 4 de Euroliga. Desde luego, y aunque sea verdad que existe una inversión importante, lo cierto es que han devuelto el espectáculo y el romanticismo a un baloncesto de capa caída por los problemas económicos, las televisiones y demás movidas. Ganar la final al FCB sería el colofón a un temporadón, pero yo particularmente me conformo con que me sigan divirtiendo como hasta ahora.

1 Comentarios:

  1. La verdad es que como haya que esperar al factor Ricky... jajaja

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